Gamificación: la mejor forma de aprender es jugando

El concepto de gamificación cada vez tiene mayor presencia en el sector educativo. Sus ventajas como técnica de aprendizaje la han convertido en una herramienta muy útil. En el Colegio CEU Jesús María de Alicante sabemos del enriquecimiento que aportan las metodologías activas como esta. Son una ayuda eficaz para que nuestros alumnos se preparen para un futuro profesional y personal de éxito, por eso las elegimos como punto fuerte de nuestro modelo educativo.

¿Qué es la gamificación?

Consiste en trasladar la mecánica de los juegos a otras prácticas cotidianas. Conocido también como ludificación, este sistema persigue una mejora en la experiencia del estudiante. Si algo se hace disfrutando, se aprende mejor. Así, se consiguen convertir los procesos más rutinarios en actividades de aprendizaje lúdicas, lo que es todo un impulso a la forma natural de aprender.

Para conseguirlo, los alumnos tienen que comprender las dinámicas del juego. Tienen que ser motivadoras, por ello es muy positivo que participen también en la creación de las normas. Deben fomentar la participación y estar orientadas a la consecución de objetivos, puesto que la meta final va mucho más allá del mero entretenimiento.

¿Cuáles son las técnicas de gamificación más utilizadas?

Hay multitud de opciones innovadoras para incluir la ludificación en las aulas. Estos son unos ejemplos:

  • Puntos: se establece un valor cuantitativo específico para cada acción, con el objetivo de acumular el mayor número de puntos posible.
  • Nivel: se definen una serie de niveles que habrá que superar para acceder a los siguientes. En el ámbito del deporte es muy común (alevín, cadete, junior…), y supone una referencia útil para evaluar la experiencia y el progreso del alumno.
  • Retos: superar pequeñas misiones, solo o en equipo, manteniendo la atención en todo momento.
  • Ranking: elaborar una calificación de los alumnos en base a los objetivos cumplidos.
  • Premios: se gratifica al alumno por cada logro conseguido.

En función de los resultados que busque el educador, la gamificación se enfocará a unos objetivos u otros. Una estrategia de recompensas ayuda a motivar a los alumnos, invitándoles a participar y a concentrarse durante la realización del ejercicio, mientras que una estrategia de competición potencia el trabajo en equipo.

Retos, participación y trabajo en equipo

Con la gamificación se replantean las bases del aprendizaje en el aula. Antes había una labor que solucionar y ahora hay un reto que superar; antes había una tarea que realizar, ahora hay una recompensa que conseguir.

No hay que perder de vista que la gamificación no se reduce a realizar un juego, si no a utilizar los sistemas de puntuación-recompensa-objetivo que integran los propios juegos.

El valor de la gamificación en la educación se resumen en la interiorización de conocimientos de forma lúdica y en trabajar aspectos como el esfuerzo, la motivación o la cooperación.

En el Colegio CEU Jesús María queremos que los estudiantes sean el centro de su propio aprendizaje y tenemos un fuerte compromiso con la innovación educativa. Esta apuesta va de la mano del uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en las aulas, cuyas áreas trabajan los alumnos en la asignatura de TIC, anteriormente conocida como Informática. En esta materia damos especial relevancia a la gamificación y al desarrollo de un juego aplicado.

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