Asistimos al Congreso Católicos y Vida Pública

Un año más, asistimos al Congreso de Católicos y Vida Pública, un encuentro donde cada vez se siente una fe más vivida. Han sido unas jornadas llenas de Esperanza que nos han puesto ante la realidad de cómo es necesario que los católicos nos impliquemos en la vida pública.
“Tú, Esperanza”, lema del Congreso Católicos y Vida Pública
El 27 Congreso Católicos y Vida Pública, organizado por la Asociación Católica de Propagandistas y la Fundación CEU, se celebró en Madrid bajo el lema “Tú, Esperanza”. El evento, celebrado entre el 14 y el 16 de noviembre de 2025, reunió a ponentes internacionales y nacionales que analizaron los desafíos culturales, políticos y espirituales de nuestro tiempo, reivindicando la fuerza de la esperanza cristiana, no como refugio emocional ni retirada ante los desafíos del presente, sino como una llamada a ocupar con valentía el espacio público.
«Existen motivos reales para la esperanza»
La inauguración del Congreso estuvo presidida por Alfonso Bullón de Mendoza, presidente de la ACdP y del CEU, quien subrayó que existen motivos reales para la esperanza gracias a la vitalidad de numerosas realidades eclesiales y al creciente movimiento cultural cristiano en todo el mundo. Los codirectores del Congreso, José Masip y María San Gil, dieron la bienvenida a los participantes, recordando que el lema invita a fijar la mirada en el Señor como verdadera fuente de esperanza. San Gil leyó el manifiesto inaugural, que llamó a los católicos a estar más presentes que nunca en la vida pública. La sesión contó además con la intervención de Mons. Roman Walczak, encargado de negocios de la Nunciatura Apostólica, quien agradeció el compromiso de la ACdP con el bien común de la sociedad española.
La esperanza es la marca del cristiano
La conferencia inaugural estuvo a cargo de Kevin D. Roberts, presidente de la Fundación Heritage, quien denunció la decadencia impulsada por las élites seculares y el intento de desligar la civilización occidental de sus raíces cristianas. Frente a esta crisis, defendió que la esperanza, no el simple optimismo, es la certeza de que la Iglesia siempre renace y que la reconstrucción de Occidente exige unidad, fortaleza moral y poner a la familia en el centro de la vida pública.
Durante la segunda jornada, Sophia Kuby, directora de Relaciones Estratégicas de ADF Internacional, subrayó que la esperanza es la marca del cristiano y llamó a superar la tentación de la neutralidad ante un contexto cultural hostil. Para Kuby, la misión del cristiano hoy es transformar la vida pública con una conciencia formada, denunciando aquello que deshumaniza y defendiendo lo que es bueno, verdadero y bello. Advirtió, además, de la creciente desesperanza juvenil y del impacto de ideologías que debilitan la identidad personal.
El escritor y filósofo Agustín Laje expuso lo que considera un “asedio a la familia”, influido tanto por corrientes culturales (hedonismo, individualismo, relativismo) como por fuerzas ideológicas estructuradas (feminismo radical, ideología de género y políticas abortistas).
La jornada del sábado concluyó con un diálogo intergeneracional en el que participaron los sacerdotes Jesús Silva, Antonio María Domenech y Patxi Bronchalo, junto a la creadora de contenido Carla Restoy. Todos coincidieron en que la ruptura entre fe, razón y vida pública ha derivado en una crisis de identidad y sentido, especialmente entre los más jóvenes, aunque se percibe un renovado deseo de autenticidad y de referentes que devuelvan esperanza. Cerró el encuentro Pep Borrell, reflexionando sobre el amor cristiano y la madurez afectiva. El político venezolano Julio Borges, quien advirtió sobre los peligros del totalitarismo y la manipulación de las conciencias.