Beneficios de desarrollar las competencias transversales para el futuro universitario y profesional

Las competencias transversales son capacidades amplias, que no son propias de una profesión, si no que aportan valor en distintas tareas y contextos. No se limitan a los conocimientos o a las destrezas más técnicas, si no que aluden aptitudes, valores, habilidades y rasgos de personalidad que permiten un desempeño eficaz. Es decir, son las bases de un aprendizaje que nos acompañará durante toda la vida y nos abrirá puertas tanto a nivel profesional como personal.

Por otro lado, las competencias transversales conectan con cuestiones sociales y ambientales como la solidaridad, la paz, la salud… Así, permiten la reflexión y la adopción de actitudes, que derivarán en comportamientos elegidos libremente. De esta manera, su desarrollo contribuye a la educación en valores, fundamental en nuestro modelo educativo.

Imprescindibles en una educación integral

Las competencias transversales o genéricas no están relacionadas con ningún perfil profesional en particular; es más, resultan muy deseables en cualquier sector. Tampoco lo están con ninguna materia ni contenido curricular en concreto. Se adquieren durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, y permiten un desarrollo continuo de nuevas habilidades. Además, no solo facilitan el éxito profesional, también favorecen el personal y el interpersonal. Conseguirlas nos permitirá:

  • Aprender a aprender: para formarse de forma autónoma a lo largo de la vida.
  • Tener capacidad de adaptación: para desenvolverse con éxito en contextos diferentes y cambiantes.
  • Trabajar en equipo: sacar lo mejor de uno mismo para conseguir un logro común implica también saber resolver conflictos y negociar.
  • Toma de decisiones: ser capaz de tomar decisiones de forma razonada, de evaluar riesgos y solventar errores.

Asimismo, son transversales la capacidad de organizarse y planificarse, las habilidades para comunicarse por escrito y oralmente, las competencias digitales, saber gestionar información, tener un pensamiento crítico, un elevado compromiso ético, creatividad, liderazgo, iniciativa y espíritu emprendedor.

¿Cómo las potenciamos en el aula?

Desde el punto de vista del Colegio CEU Jesús María, educar no se puede limitar a una simple transmisión de conocimientos. Por ello trabajamos para promover estas competencias, imprescindibles en una educación integral orientada a formar a la ciudadanía del futuro.

Así, empleamos las metodologías activas, que favorecen un aprendizaje experiencial y cooperativo. En este contexto cobran importancia el fomento entre nuestros estudiantes de la participación y de la iniciativa, así como la autoevaluación, clave para un mejor conocimiento de uno mismo. Potenciar el trabajo cooperativo, la expresión oral a través de la oratoria, la capacidad de indagación, o promover proyectos multidisciplinares son otras de las maneras de que nuestro alumnado desarrolle las competencias transversales. Del mismo modo, el emprendimiento está muy presente desde los primeros años, con el objetivo de formar a jóvenes activos que sean capaces de poner en marcha sus propios proyectos, pensando siempre de forma innovadora y dirigida al buen común.

Comments are closed.