Cómo trabajar la asertividad desde los primeros años

La asertividad es una habilidad esencial para relacionarse de forma sana con los demás. Nos permite comunicarnos y establecer vínculos desde el respeto a uno mismo y al otro. Sin duda, que niños y niñas aprendan a ser asertivos resulta clave para su bienestar emocional y social.

Con la asertividad aprenden a expresarse, a resolver conflictos con eficacia, a aprovechar oportunidades y a relacionarse mejor. Es una forma de comunicación positiva en la que la iniciativa, la autoestima y la honestidad juegan un papel muy importante.

¿Por qué es positiva la asertividad?

Es una habilidad que permite a niños y niñas:

  • Expresarse con autonomía y respeto a sí mismos, sin dejarse llevar por los demás.
  • Identificar sus propios sentimientos y los de las personas que les rodean.
  • Aprender a aceptar una respuesta negativa y ser capaces de decir que no a los demás.
  • Aprender a escuchar y a respetar al otro.
  • Evitar responder o caer en la intimidación.
  • Mostrar el desacuerdo respetando siempre las opiniones diferentes.
  • Negociar con otras personas.
  • Ser responsables de sus actos y asumir sus consecuencias, sin culpar a los demás de los fallos propios.

La asertividad es, por tanto, un elemento fundamental para el equilibrio emocional de niños y jóvenes que les ayudará a madurar.

Consejos para fomentar la asertividad

Cuentos, dinámicas y juegos son herramientas muy útiles para transmitir a niños y niñas la necesidad de comunicarse de una manera asertiva y positiva. Además, podemos seguir estas pautas:

  • Educar con el ejemplo. La mejor fuente de aprendizaje para los niños somos siempre los adultos. Aprenden de nuestros actos, más que de nuestras palabras, por lo que es fundamental que seamos asertivos y respetuosos en todas las interacciones.
  • Escuchar sus inquietudes, opiniones e intereses. Es decir, dar espacio para que los niños puedan ser ellos mismos con libertad y seguridad.
  • Hablar con ellos de las faltas de respeto que podamos detectar en el entorno para que entiendan cómo identificarlas y condenarlas.
  • Facilitarles herramientas para que sean capaces de expresarse siempre desde el respeto. La educación emocional es clave para que asuman lo que sienten y sepan cómo expresarlo.
  • Aceptar sus noes y enseñarles que no es negativo decir que no para conseguir la aceptación de los demás, ni hacer lo que ellos hacen.

En los Colegios CEU ofrecemos una educación orientada al desarrollo integral de la persona. Prestamos especial atención al plano emocional y a los valores, conscientes de que para que nuestros niños y jóvenes se conviertan en adultos sanos, felices y equilibrados deben recibir una formación que vaya mucho más allá de la adquisición de conocimientos.

Comments are closed.